Cómo Iniciar un Discurso

Hablar en frente de un grupo de personas jamás será fácil, sin importar si tienes experiencia en ello o no, pero quizás una de las partes más difíciles será siempre cómo iniciar un discurso. Ese primer contacto con la audiencia podría determinar el éxito de tu discurso y que aquello que quieres decir llegue a la mayor cantidad de personas.

Si no sabes cuál es la mejor manera de iniciar tu discurso para mantener a la audiencia entretenida e interesada en lo que quieres decir, no dejes de seguir leyendo esta información.

Entendiendo el discurso

Cómo Iniciar un Discurso

Como discurso se entiende una forma de comunicación que puede ser escrita u oral en la que un orador plantea una idea o informa algo a un público. Por lo general la forma más conocida es el discurso oral que es el que se da a través de un orador que comunica a un público que escucha.

Los discursos por lo general comienzan en papel cuando el orador escribe sus ideas o aquello que va a decir frente al público. Es por esto que siempre es importante tener en mente cómo iniciar un discurso, entendiendo que se tratará de un tipo de comunicación verbal con un público.

Cómo iniciar un discurso

Los discursos por lo general tienen un objetivo específico. Estos pueden ser para comunicar una idea o plantear algo como en el caso de los discursos políticos o los motivacionales; o informar algo, como lo haría un orador de orden en una ceremonia formal.

Dependiendo de lo que el orador quiera de su público a la hora de hablar, se debe elegir la mejor manera de cómo iniciar un discurso. A continuación mostramos algunas opciones:

Captar atención

En todo tipo de discursos querremos que atrapar al público tan pronto como comencemos a hablar para que aquello que queremos decir sea escuchado con atención. Algunos expertos aseguran que los primeros 7 segundos de una alocución son los más importantes ya que determinan si el oyente se engancha o no con lo que el orador quiere decir.

Dependiendo del tipo de discurso que se esté dando, en esos 7 segundos será importante que se llame la atención del público. Por ejemplo, si se trata de un discurso motivacional, puedes comenzar contando una anécdota acerca de tu vida que lleve a la reflexión.

Lo importante es que no comencemos directamente vaciando información al oyente desde el principio. Es importante que en esos primeros momentos, tratemos de que el oyente se sienta identificado de alguna manera con el orador o con el tema que se tratará para asegurarnos de que seguirá escuchando atentamente.

Si se va a hablar de la manera de solucionar un problema, se puede comenzar por plantear la solución de una vez para luego ahondar en el problema en sí y los métodos que nos llevaron a esa solución en particular. La idea es que al inicio se haga algo que ponga a la audiencia a pensar o que los haga sentirse conectados con el tema y el orador. De esta manera aseguramos mantener la atención a lo largo del discurso.

Que el público participe

Esta es otra estrategia que se puede usar cuando se trata de cómo iniciar un discurso, involucrar al público desde el comienzo en aquello que se quiere decir. En esta estrategia, el orador puede iniciar su discurso haciendo una pregunta al público para que este responda o piense en una respuesta.

La idea es que el público se sienta conectado con el orador y con el tema, y que esta pregunta sirva de pie para la información que se va a dar a continuación. Es una excelente estrategia a utilizar en ciertos tipos de discursos que permite captar el interés y la atención del escucha a un tema o que lo llevará a una reflexión de la mano del orador.

Esta manera de iniciar se utiliza mucho en discursos en los que el tema que se trata tiene de alguna manera que ver con el público que escucha. Por ejemplo, si queremos hablar acerca de religión, podríamos preguntar al inicio ¿Alguna vez has tenido dudas de tu fe? Una vez pongamos al público a pensar en esa respuesta, podemos hilar nuestro discurso para responder a sus dudas.

Otra manera de incorporar al público desde el comienzo es la de pedirles que imaginen o piensen en algo específico. Esta estrategia también es bastante utilizada en una variedad de tipos de discursos porque atrapa al público en una acción conjunta que los atraerá hacia el orador y sus ideas.

No es raro ver discursos en los que quien habla le pide a sus oyentes que cierren los ojos e imaginen esto o aquello; esto le da cierto control al orador de llevar el discurso hasta su punto final.

Explica el por qué

Cuando se trata de cómo iniciar un discurso, esta es otra forma de hacerlo, y es la de explicar las razones que te llevan a hablar de este tema o a plantear una idea determinada. Una ventaja de esta estrategia es que te permite demostrar tu conocimiento en el tema que tratas ya que puedes ahondar en detalles acerca de tu proceso de pensamiento y conclusiones.

Existen muchos recursos que se pueden utilizar, se puede hablar acerca de una experiencia personal o profesional que llevó a la idea que se plantea, o se pueden discutir cifras si se trata de un asunto más científico. La idea es que el público comience por comprender las razones que llevaron al orador a tener las ideas o llegar a las conclusiones que presenta en su discurso.

Por ejemplo, si vamos a hablar de un problema social, podríamos comenzar por mostrar estadísticas que demuestren el problema que queremos resolver.

Tipos de discurso

Una de las cosas que va a determinar cómo iniciar un discurso es el tipo de este que se utilice. Dependiendo de qué quieres decir y de qué público que te va a escuchar, podrás estructurar tu discurso de principio a fin. Para que sepas qué hacer exactamente, te hablamos de algunos de los tipos de discursos:

  • Persuasivo: son aquellos discursos que tienen como propósito convencer a la audiencia de algo, bien sea de comprar un producto, apoyar un emprendimiento o cambiar de parecer en cuanto a un tema específico.
  • Informativo: estos discursos se estructuran solo para dar una información. Esto quiere decir que no requieren convencer a la audiencia de nada en específico ni se espera nada a cambio del oyente.
  • Conmemorativo: se utilizan, como su nombre lo indica, para conmemorar a alguien o algo.
    Demostrativo: estos discursos son los que centran en que la audiencia aprenda algo nuevo.

Claves para un buen inicio de discurso

Cuando se habla de cómo iniciar un discurso, se tiene que entender que los primeros segundos son sumamente importantes para captar la atención de los oyentes que debería ser el propósito de todo orador.

Selecciona una frase de inicio que capte la atención de inmediato. No vayas directo a vaciar información. Primero asegúrate de que el público te está escuchando atentamente para que cuando des la información central de tu discurso, esta llegue a todos.

Escribe siempre tu discurso o al menos, las ideas principales para que cuando hables, sea fluido y sin interrupciones. Escribir nos permite tener una perspectiva más amplia de nuestro discurso antes de encontrarnos con el público.

Si quieres, puedes practicar tu discurso con personas conocidas o familiares y pedirles que te den su opinión como audiencia. Esto puede ayudarte a probar tus técnicas y cambiar lo que consideres necesario.

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